VALORES

Compartimos desde nuestro comienzo los valores éticos, de eficiencia, trayectoria, compromiso y solidez profesional.

La honestidad, responsabilidad y transparencia son los tres pilares en que se asienta el vínculo y la asistencia profesional que se brinda en el estudio.

Creemos en que la alta abogacía esta centrada en valores. Como operadores de conflictos interpersonales utilizamos los métodos más adecuados de gestión, Evaluación Temprana, Negociación, Arbitraje, Mediación y Litigio Judicial.

Entendemos que el ejercicio de la abogacía, tiene un múltiple contenido técnico, social y humano. Desde lo técnico el análisis del abogado frente a un conflicto confiado por su cliente, se basa en la revisión o estudio experto de la competencia judicial del asunto, la vía procesal y la estrategia a seguir. La competencia técnica debe incluir la aplicación adecuada del Método de Resolución más apropiado: El Proceso Judicial, la Negociación, el Arbitraje, la Mediación y la Conciliación Extrajudicial.

Además de ser un operador jurídico el abogado es un operador social, el ejercicio de la abogacía entraña contenidos que trascienden “el caso” y deben enmarcarse en un contexto histórico y cultural con un fin de bien común de paz y justicia.

La formación del abogado debe ser completa y capaz de cumplir desde lo humano un servicio basado en la confianza, la transparencia y el compromiso. En esta mirada el abogado, debe ser un verdadero consultor, un respaldo efectivo y eficiente, aquel que estudia detenidamente un abanico de alternativas de solución, para luego sugerir la más adecuada para el asunto, evaluando tempranamente las cuestiones confiadas. Hoy por Hoy el abogado debe pensar en red, trabajando desde la interdisciplina, co-construyendo soluciones que maximicen los intereses de su cliente, considerando no sólo los aspectos técnicos, sino los vinculares y emocionales puestos en juego, buscando la excelencia.